14 ago. 2009

UP: Nunca es tarde para vivir una aventura.

Bueno, pues por fin hay algo en muchos días que me saca de la perrería y del tedio veraniego y que me sirve como pretexto para actualizar el blog. Estoy hablando de UP, para mí, la peli de este verano. Fui la semana pasada a verla y salí con esa sensación que solo tienes cuando crees que acabas de ver una gran película. Entré al cine expectante, nervioso por primera vez en mucho tiempo. Me gusta experimentar ese sentimiento, pocas películas lo consiguen.

La película empezó tras el graciosísimo corto (ya tradicional en todo estreno de Pixar) y mientras salía el ya mítico logo del flexo, mi cabeza seguía con el “run run” ¿como podía evolucionar una historia en la que lo único que sabía era que estaba protagonizada por un abuelo y un niño repelente metidos en una casa que vuela gracias a cientos de globos? Desde luego, si lo piensas no es una idea fácil de vender a ningún productor, pero si hay alguien capaz de llevar algo así adelante es Pixar. Y desde luego no me defraudó en absoluto. Me acomodé en mi butaca y me dispuse a disfrutar del espectáculo. Entrando ya de lleno en lo que es la peli, me sorprendió mucho la madurez y la naturalidad con la que nos resumen al principio la vida de Carl y Ellie. Una vez se conocen, conectan al instante y su vida es sencilla pero preciosa. No oímos ni una sola palabra, la fuerza que transmiten las imágenes habla por si sola. Es entonces cuando el viejo Señor Fredricksen de 73 años se despierta y empieza su odisea. Su día comienza como cualquier otro, le acompañamos en su rutina diaria y al final se sienta en su porche hasta que un desafortunado incidente que nos sorprende tanto como al propio protagonista, provoca que la película se transforme en una trepidante aventura, llena de humor y de momentos inolvidables. No voy a contar la historia con pelos y señales puesto que los que la habéis visto sabéis de que hablo, y los que no, no querréis que os la destripe asi que os daré mi opinión.

Me quedo con los personajes, lo bien trabajados y construidos que están, con el toque de los perros que hablan, la lucha infatigable de Carl por cumplir el sueño de su esposa y las lecciones que nos da esta historia que solo los guionistas de Pixar podían sacarse de la manga. Es un material muy puro, alejado de los productos predecibles y facilones que solemos ver en los cines hoy en día y trata a los espectadores, tanto a niños como adultos, de manera respetuosa e inteligente, una aventura de las de “sábado por la tarde” como las de antes.

Si tuviera que ordenarla entre las pelis de Pixar….yo creo que estaría entre mis 5 mejores, después de Wall-E, Toy Story, Monstruos S.A. y Buscando a Nemo. Claro que todo esto es mi humilde opinión. Ahora viene una época de sequía argumental, con secuelas de Los Increíbles, Toy Story y Cars. Seguiré maravillándome con los próximos estrenos de Pixar pero echare de menos la sorpresa y la fascinación que me llena al ver por primera vez obras como Wall-E o UP. Solo me queda decir: ¡MUCHAS GRACIAS PIXAR!